El Sábado pasado, Astrid, nos invitó a María, a las dos Saras y a mí, a dormir a su casa después de una tarde muy completa en Kapital, también.
Estábamos muertas de cansancio, y nos dolía todo. Pero aún así aguantamos.
Nos lo pasamos genial.
Primero cenamos todas un kebap, que estaba riquísimo.
Luego nos pusimos a preparar todos los colchones para dormir en el salón.
Ya cenadas y con el pijama puesto, nos pusimos a hacer fotos, a escuchar música, y a hablar.
Hubo una parte muy divertida de la noche. Nos pusimos a imitar a gente conocida o famosa, y las otras tenían que adivinar quien era.
Después de muchas risas, ya estábamos muy cansadas, pero aún así, María, Sara R y yo no queríamos irnos a dormir.
Astrid y Sara M, que dormían juntas en el mismo colchón se quedaron dormidas mucho antes que nosotras, no podían más.
Nosotras tres aguantamos hasta las 6:30 de la mañana, contándonos mogollón de cosas.
Estamos echas unas profesionales. Ya podemos salir de fiesta hasta altas horas de la noche.
Por la mañana nos levantamos y desayunamos un bizcocho que nos había echo el padre de Astrid, que por cierto, estaba delicioso.
Fue una gran noche, pero al día siguiente me di cuenta de que tenía que haber dormido alguna hora más, por que estaba muerta de sueño.
Me encanta cuando nos juntamos las cinco. Hay que hacerlo más veces.
De nuevo, el verbo HACER sin H. No hay manera.
ResponderEliminarYo te recomendaría que cambiases la fuente de la letra por otra más pequeña, que queda más elegante.