domingo, 26 de febrero de 2012

Sábado 25 de Febrero.

Desde hace mucho tiempo, Aroa y yo, llevábamos preparando una fiesta, para reunirnos muchos de nosotros, con más amigos, y conocer a gente.

Unas semanas antes, nos encontramos con uno amigo de las dos, Sergio, conocido de Joy, una discoteca de Madrid. Le contamos la idea, y decidió organizar la fiesta con nosotros. Ya seríamos más. 
El  invitaría a muchos de sus amigos y nosotras al  resto. 
Tras varios días buscando locales por barios sitios, organizando cosas, llamando a gente y sin ponernos de acuerdo, Sergio, encontró un local en su barrio, el Barrio del Pilar.
Fueron  a preguntar precios y parecía que todo se ajustaba a nuestras posibilidades. 
Sin pensarlo más, decidimos que ese sería el  sitio para poder celebrar esta fiesta. 
En ese momento Aroa y yo, nos pusimos en contacto con todos nuestro compañeros a través de tuenti, hicimos un evento con todo lo que habíamos pensado y organizado. No faltaba ni un solo detalle. Ya estaba todo pensado. 

El  local  rondaba entre las 60-70 personas de aforo máximo, así que empezamos invitando a gente sin excluir a nadie. 
Todas las noches, desde que empezamos a decírselo a gente, había algún tipo de complicación, sobre todo  con el dinero
Había que pagar el local, antes de la fecha elegida para hacer el evento. Y solo nos quedaban cuatro días para la fiesta, lo cual implicaba tener que quedar con  Sergio para darle a él todo el dinero y que él lo pagase. Pero antes de esto, todos aquellos que quisiesen ir nos tendrían que pagar a nosotras dos, sus ocho euros, que era lo que costaba la entrada a este pub, con dos consumiciones.
La verdad, que no nos fue nada mal, a los dos días habíamos conseguido todo el dinero, así que quedamos con Sergio para dárselo y que nos explicase como llegar hasta allí, y así fue. 
Ya teníamos local. Todos habíamos pagado y ya no nos podíamos quedar fuera. 

Entre clase y clase, todos hablábamos sobre la fiesta, lo que íbamos a llevar puesto, a hacer y de todo un poco. 

Llego el día esperado. El sábado. 
Habíamos quedado  a las cinco en el metro, y otro antes en casa de Inés para prepararnos todas juntas, así que a las cuatro ya estaba preparada, para salir dirección casa de Inés, que allí estarían, Ana, Leyre, Merche, Aroa e Inés, para salir todas juntas. 

A la llegada al metro, todos íbamos guapísimos y super bien vestidos, la mayoría de las chicas íbamos con  vestido y tacones, y los chicos no iban nada mal. 
Éramos unos 20 chicos  todos juntos en el metro. 
Llegamos allí y al no conocer muy bien  aquello, nos perdimos, pero enseguida vino un amigo a buscarnos y nos llevo hasta el local. 

Entramos al local, y esperamos a que llegase el resto de la gente.


Empezamos todos a bailar, y nuestro grupo era el más animado.
A mí me fueron presentando  a gente, y eran todos muy majos.
Eramos todos de la misma edad más o menos.
Había muchísima gente, unas 35-45 personas.
Hacía mucho calor dentro, así que nos dejaban salir a la calle para tomar el aire.
Pero nos lo pasamos genial, un amigo se trajo la mesa de mezclas e hizo de Dj en la fiesta.



Conocimos a muchísima gente, y todos nos lo pasamos en grande. Al final, yo me aburría de bailar, así que decidí ir a donde estaba el Dj, y allí estuve hablando con Sergio, con Pablo ( otro amigo), y con Álvaro, un chaval super majo, que me acababan de presentar y que  nos caímos genial.

Salimos del local a las diez de la noche más o menos, ya que era hasta la hora que lo alquilamos.
Y nos dirigimos al metro, para volver a casa.
En el metro, ya no podíamos más, estábamos todos muertos de cansancio, de pasara toda la tarde por ahí bailando y cantando.
Muchas de nosotras íbamos descalzas por el  metro, madre mía...:)

En el metro, para acabar bien la noche, hicimos un poco el ganso, como hacen los chavales de nuestra edad, y cantamos alguna canción, hicimos fotos, y hablábamos un poco alto. En fin, chicos jóvenes.


A las once salimos del metro y nos dirigimos cada uno hacia su casa.
Habíamos pasado todos muy buena tarde.

Ha sido muy especial, y estamos deseando que llegue la siguiente que ya estamos preparando Aroa y yo.

Alicante 2012.

El  pasado  fin de semana,  estuve en Torrevieja, Alicante.
Desde hace mucho tiempo, tengo una casa allí, a la que casi nunca voy, ya que toda mi familia prefiere el norte, y por lo que vamos a Santander de vacaciones.
Como  ha sido el cumpleaños de mi madre, y coincide con  el de mi tía, decidimos celebrarlos los dos juntos, en nuestra casita de allí, para poder disfrutarla, y pasar un  buen fin de semana, todos los primos y tíos juntos.
Como la casa es muy grande, cabíamos todos,  así que decidimos ir toda la familia por parte de mi padre, mis padres, con mi hermano y la novia.
Todos en la misma casa, ¡Podéis imaginarlo!
Fue genial. Hacía mucho que no nos juntábamos todos juntos, y nos lo pasamos todos en grande.

El viernes nada más llegar a la casa, que casi no me acordaba de ella, cenamos todos juntos, y a la hora de irnos a dormir, aquello fue un show.
La casa tiene tres plantas, pero eramos muchísimos.
Al final nos decidimos, y cada uno teníamos nuestro sitio adjudicado.
A mi me tocó dormir con mi primo pequeño, Alejandro. Con él me lo paso muy bien.
Dormimos los dos en la misma cama, una cama enorme, en el salón.

A la mañana siguiente me desperté por todas las risas de mis tíos y mis padres, ya que al parecer, mi primo, el perro y yo , estábamos de foto. Al abrir los ojos, me dí cuenta de que mi primo estaba abrazado a mi, y el perro estaba a mi otro lado, con una pata, encima de mi brazo, y los tres dormidos. ¡Que graciosos!

Cuando  llegó la hora de vestirse, y ducharse, nos teníamos que turnar, y acabábamos discutiendo, ya que al ser tantos, los últimos nos duchábamos con agua medio fría. En fin, tardábamos como dos horas para arreglarnos todos.
Yo me duchaba de las primeras,  para que mientras el resto acababa, yo me iba con mi primo a la piscina, ha hacer fotos, o a dar un paseo con la bici o el skate.
El Sábado nos tocaba ir a pasear por la playa, y a comer por allí,  ya que hacía buenísimo.
Estuvimos en el puerto, y dando un  buen paseo.

A la hora de comer, nos dejaron elegir a los más peques de la casa, y escogimos un Italiano.

Después de todo  lo que comimos, fuimos a la playa a caminar un poco por la arena, y hacia tan bueno, que llevábamos  el  bañador puesto. Yo me puse a tomar un poco el sol, y pasado un rato, nos metimos hasta las rodillas en el  agua.

Más tarde, al atardecer, después de algunas fotos y de disfrutar de la puesta de sol, volvimos a casa, nos cambiamos, y salimos otra vez.
Fuimos a la bolera, mientras las madres estaban de compras, los padres y los niños, nos quedamos echando una partida, la cual, alucinantemente ganamos yo y mi primo, los más peques de la casa.
Cuando acabamos la partida, y llego mi madre, con todas las compras, me dieron mucha envidia, y  decidí ir con la novia de mi hermano, Elena, a alguna tienda,  a ver algo de ropita nueva.
Me compre un par de cosillas, unos pantalones, unas camisetas, y sudaderas. Aprovechando las últimas rebajas que quedan.
Ya tarde volvimos a casa, para cenar, y descansar.

A la mañana siguiente, nos despertamos temprano, y el desayuno nos estaba esperando. Ricas porras y chocolate caliente, para tomar. mmmmmm:)
Esta vez, no tardamos mucho en prepararnos, ya que teníamos que salir muy deprisa, porque había muchas cosas que hacer aquel día, antes de volver a Madrid. Pero mientras tanto, mi primo y yo hicimos deberes del colegio.

Lo primero que hicimos fue ir a un pueblo muy conocido de allí, que sinceramente ahora no me acuerdo muy bien del nombre, y eso que es conocido eh... jajajajaja.
Allí tomamos un aperitivo en un restaurante, que tenía unas estupendas vistas al mar.


De allí, nos fuimos corriendo a un  restaurante, donde habíamos reservado para comer.
Es uno de los restaurantes más famosos de la zona, ya que van muchos celebrities, y es muy especial.
Es un restaurante en forma de barco, que hasta por dentro tiene la maquinaria de los grandes barcos, esta genial, y es super bonito.
Llegamos a comer, y encargamos dos grandes paellas, que como no, no podían  faltar en  nuestro viaje, ya que es algo mítico.
Primero unos entrantes, y luego llegaron las paellas, mmm que ricas estaban. Sobro un montón de comida, pero ya no podíamos más.
Al acabar de comer, tomamos un café en la zona con chill out. Era todo más guay, parecíamos ricos y famosos. :)


Tras un rato, volvimos a casa, ya que había que recoger toda la casa, hacer las maletas, descansar ( los que iban a conducir), y marchar hacía Madrid.

Mientras los mayores descansaban o recogían, mi primo me acompaño a ver a mis amigos de allí, que hacía muchísimo que no les veía. Les salude, estuvimos un rato y volvimos a casa.
De vuelta a casa, mi primo y yo echamos un partido de baloncesto en el jardín, para bajar toda la comida y hacer un poco de deporte. Al acabar, empate 21a 21, mi primo se fue a recoger lo suyo, y yo para despedirme bien, me fui con el  skate, a hacer fotos por la urbanización. Volví a casa, merendamos todos juntos, acabamos de recoger todo muy bien, y llego la hora de irse, eran las siete y media de la tarde.

Metimos todo al coche, las maletas, abrigos, comida, y demás, y nos pusimos rumbo a Madrid.
Vine en el coche con mi primo viendo una película, hasta que los dos caímos completamente dormidos.  Estábamos agotados de todo el viaje, en general.
Llevábamos dos horas y media de viaje, y decidimos para, a descansar y tomar algo.
Todos pidieron algo para tomar, menos yo, ya que no entendía como tenían hambre después de las paellas, que nos habíamos metido para el cuerpo, a la hora de comer.
Estuvimos un rato, recordando todo el viaje, hasta que  decidimos volver de camino.

Era la hora de despedirse de todos, cada uno se iba por una carretera diferente.
No  me quedó mas remedio, que venir con mi hermano y mis padres en el coche, así que para no perder la costumbre fuimos discutiendo, hasta que me dormí.
A las doce y media de la noche estábamos en casa. Había que irse ya a dormir, al día siguiente había clase.

¡BUEN VIAJE!

viernes, 17 de febrero de 2012

Necesito repetir.

Fue uno de los días de estos que dices,  ``ha sido tan genial, que lo necesito repetir´´.
Porque contigo me lo paso genial, pero las dos sabemos, que fue un día especial.
Muchas fotos, mi sorpresa, encontrarnos con  tanta gente. En fin... ¡Perfecto!, y todo nos paso sin  haberlo preparado, porque las grandes cosas, suceden sin darse cuenta.





¿Que te quiero mucho!

Conciencia.

Lo he intentado olvidar de todas las formas posibles, una temporada creí que conseguí hacerlo, pero luego vino la siguiente y me di cuenta de que no lo había conseguido, y digo temporada, por no decir meses, y meses y más meses...me comporto mal con él, soy borde y estúpida y hago que todas las conversaciones que tenemos acaben con un "que te den" o un "paso de ti", aunque cuando me hago la dura y superior en realidad soy la débil y a la que le importa más la despedida de los dos, cuando paso por la calle intento no mirarle, pero me es imposible no mirarle de reojo a ver que esta haciendo o simplemente mirarle aunque no este haciendo nada...me preguntan por él y hago como que no me acuerdo, y es mentira, porque me levanto todas las mañanas pensando en él, no sé si será su forma de decirme las cosas, su forma de ser, o su maldita manera de hacerme sonreír como no sonrío con ningún otro...y cuando mas le intento olvidar más me acuerdo de él. Debo de ser la persona con más consejos de amigos acumulados en la cabeza y todo el rato es lo mismo: antes me hacía feliz, pero ahora no lo hace, y yo quiero ser feliz, y no voy a estar toda una vida detrás de él, porque yo me merezco mucho más" pero eso lo se de sobra...porque se que él ya no me quiere, y que hay 1 entre 1000 posibilidades de que volvamos a estar juntos, ¡ y sé que es un idiota! ¡porque lo es! ¡se que es el mayor calienta braguetas de la historia! y sólo me esta haciendo daño constantemente...aunque él ni siquiera se de cuenta..pero el problema de todo esto no es ese...es que sea YO LA IDIOTA QUE ESTÁ ENAMORADA DE UN IDIOTA...pero ojalá todo fuera tan fácil como sonreír cuando le veo, cómo ponerme nerviosa cuando esta a mi lado, como ponerme celosa cuando esta hablando con otra chica, como cuando se me pasa por la cabeza su nombre o como pasarlo mal cuando no llego a nada y entonces me acelero...
PORQUE ES VERDAD QUE LO BUENO SIEMPRE GANA A LO MALO...Y ESE ES EL VERDADERO PROBLEMA...
Por mucho que siga intentando olvidarme de él, cuanto más paso de ello más pienso...cuanto más tiempo estoy sin hablarle más le echo de menos,y cuanto más intento ser borde con él más le estoy queriendo...
Me encanta pasar un rato con él, aunque solo sea para mantener una pequeña conversación, odio cuando se marcha pero también me encanta ver la forma en la que se va, me pongo nerviosa cuando oigo su voz, y cuando me dice algo bonito se me hunden los ojos de la emoción, me encanta su forma de mirarme, su forma de reír y que me abrace como el sabe hacerlo...no sé que tendrá que ha echo que "ESTÉ DENTRO DE MÍ" porque desde sus besos ha pasado ya mucho tiempo y miles de momentos han tapado esa historia, el problema es que ninguno fue mejor que los que pasé junto a él, y ninguno me hizo sentir como lo hacía él...y que pierdo el tiempo, porque es verdad que mientras estoy deseándole podría estar pasando página y olvidarme de todo, pero es imposible olvidarme de lo inolvidable o pasar página rompiendo la que está detrás, porque esa página siempre estará ahí,dentro de mi corazón...y que parece mentira, que a simple vista es un chaval normal que sólo busca los mejores momentos, pero a mi me da igual como lo vea el resto...yo lo veo como esa cosa por la que merece la pena luchar, y dicen que quien lo sigue lo consigue, que la espera desespera, y que luches por lo que quieres y es lo que estoy haciendo... desesperarme por la espera y también luchar por lo que de verdad quiero...y quizás dentro de un tiempo las cosas cambien, puede que algún día me rinda y deje de luchar por lo que de verdad quiero porque puede que aparezca otra persona por la que me merezca más luchar, pero sólo sé que ha pasado mucho tiempo, y es increíble que siga luchando por lo que nunca me cansé de querer y que cada vez lo quiera con más fuerza...y seguiré luchando por él, porque ya son 10 MESES Y 13 DÍAS queriéndole como el primer momento y ahora mismo queriéndole como nunca...
Como he dicho, nunca sabré lo que me espera, igual todavía no se lo que es de verdad importante para mí y esto sólo sera una tontería, pero esta tontería por la que sueño, ahora mismo es lo que más valor tiene para mi, y sé que aunque lleguen muchas más historias por las que me merezca la pena luchar, aunque sean mil veces mejores, aunque pueda ser capaz de llegar a querer a una persona mucho más de lo que te quiera a ti...nunca me olvidaré de ti, porque como he dicho: "estás dentro de mi"

domingo, 5 de febrero de 2012

Alemania 2011


El año y curso pasado, muchos de los alumnos de tercero de la ESO, realizamos un intercambio con el colegio E.V.Thadden, Heidelberg. En Alemania.
Primero los alumnos de este colegio, se hospedaron  en nuestras casas, en España. 
Cada viaje duraba ocho días. Tanto cuando ellos estuvieron aquí, como cuando viajamos nosotros a su país. 
A la llegada de los Alemanes a Madrid, todos estábamos muy nerviosos, ya que nunca antes nos habíamos conocido. 
Es una maravillosa experiencia, el hacer intercambios con otros colegios para practicar una lengua nueva. 
Aquí, en Madrid, realizamos diversas actividades. Lo pasamos genial. 
Pero a mí, me encanta viajar, y lo que más ilusión me hacía, era pensar en mayo, ya que iríamos nosotros a Alemania. 
Llegó el 5 de mayo, día que nosotros, los alumnos del Juan de Valdés, partíamos rumbo a Alemania. Un viaje que jamás olvidaremos. 
Aquel día no tuvimos que madrugar, ya que esta vez, el vuelo salía a las dos de la tarde, pero todos nos reunimos a las doce en el aeropuerto, ya que éramos muchos, y teníamos que embarcar todos. 
Estábamos muerto de nervios, todos. Teníamos muchas ganas de llegar ya a Alemania. 
Era la hora de embarcar, así que nos despedimos de nuestros padres. 
¡Qué emoción!, nos íbamos de viaje. 
Fuimos acompañados por los dos profesores de alemán. 

Una vez en Alemania, tras un largo y nervioso viaje, tuvimos una buena bienvenida por parte de todas nuestras familias alemanas. Los alumnos españoles nos despedimos y cada uno nos fuimos con nuestros intercambios. 

Estos ocho días fueron increíbles. 
Visitamos la ciudad de Heidelberg, donde estaba el colegio y las casa de nuestro alemanes. 
Todo era precioso. 


Las mañanas las pasábamos con los profes, visitando lugares nuevos. Ya que ellos, (los alemanes), tenían clase. 
A otras excursiones nos pudieron acompañar. Y hubo un día que dimos clases con  ellos, para ver como era allí el modo de impartir clase. 
El  fin de semana, también,  lo pasamos únicamente con nuestro intercambios, pero muchos de nosotros nos juntamos con otros alemanes y españoles para hacer y recorrer lugares, juntos. 





Un día nos juntamos todos, tanto españoles como alemanes, en las orillas del río Neckar. Es el lugar donde se juntan los jóvenes, cuando hace bueno. Allí hacen barbacoas, ponen música, y los más mayores beben alcohol.
Nosotros hicimos una barbacoa, y cenamos todos juntos. Fue divertidísimo. 

Yo como soy muy abierta, en  estos casos, me dio por conocer a gente, y esa noche estuve venga a saludar y a pedir fotos a los alemanes. Yo  era la única que me atrevía a hacerlo. Pero cuando ya llevaba un rato hablando o me iba a hacer una foto, venían todas, el  resto de mis amigas, a hacérsela conmigo. ¡Cómo se aprovechan! :)


Otro de los días nos llevaron a Alsace, que hace frontera con Francia y Alemania. Hicimos un recorrido en barco, y visitamos la ciudad. También  estuvimos en el parlamento europeo, y hicimos una visita guiada por él, estuvo genial. Llegamos agotados, y por la tarde nos esperarían los alemanes, para hacer más actividades.




Muchos días nos llevaron de compras. Como es normal en los viajes, todo el mundo quiere comprar pequeños recuerdos para llevar a la familia y amigos.
El  día que más compramos, y el más cansado, fue el  día que hicimos la visita por todo Heidelberg, y a continuación, nos dejaron 4 horas, para comer, relajarnos y comprar. 
Por la tarde, ya con  todas las compras echas, nos esperarían los profes en la parada del tranvía, para volver al colegio.
Estábamos todos muertos de cansancio. 




El último día, estuvimos con  ellos en el colegio. Dimos clase. 
Fue super divertido, porque los profesores nos intentaban hablar en español, y no les entendíamos. 
Pero todos eran majísimos. 
Solos dimos tres clases, y el  resto, estuvimos paseando por el  colegio, y presentándonos al resto de alumnos, de otros cursos. 
Su colegio es enorme. 
Al salir al patio, todos nos miraban. En  ese momento, te sientes observado. Pero a la vez admirado, era muy gracioso. Nos reíamos mucho, y los niños nos venían a preguntar cosas. :) 
Al acabar el colegio, unos cuantos nos dirigimos a hacer las últimas compras de Heidelbreg, ya que era nuestro último día, pero había que acabar pronto, ya que por la noche, teníamos la cena de despedida. 
Llegamos a la cena, y allí estábamos todos, listos y guapos. 
La cena se hizo en el colegio. Podrían  acudir todos los miembros de la familia de acogida, pero cada familia tenía que aportar una plato, para cenar. 
Tanto padres, como profesores y alumnos del intercambio nos reunimos allí, para celebrar aquel último día en Heidelberg. 
Cada uno se sentó y cenó con quien quiso, pero en realidad todos estábamos juntos. Eso era como una gran familia. 
Había muchísima comida, y toda riquísima. 
Al acabar, los alemanes, nos enseñaron  a todos, unos cortos que habían preparado en  español. 
Eran buenísimos. 
El resto de la noche, la pasamos en el  patio del colegio, jugando, haciéndonos muchas fotos, y llorando. :)
 
Llego la hora de irse a casa, ya que había que preparar las maletas. Al día siguiente nos iríamos, de vuelta a Madrid. 

Por la mañana amanecimos muy temprano. Acabe de cerrar la maleta, y baje a desayunar. 
Era mi último desayuno con mi familia Alemana. 
Les iba a echar mucho de menos. 
Ya preparados para irnos al colegio. Me despedí de los padres de Alisa, y con mi maleta, me fui al colegio, junto con mi intercambio. 
Allí estaban todos,  en la puerta del colegio, esperando a los profesores. 
Comenzamos a hablar de lo bien que lo habíamos pasado. Y nada más llegar los profes, empezaron  a caer las primeras lágrimas. 
Llegó la hora de despedirse de todos. Ese fue el momento más duro de todo el viaje. (Mejor no recordarlo mucho)
Me despedí de todos, y deje para el final, lo mejor, mi intercambio : ALISA. 

Ya se fueron, y allí nos quedamos. Pedimos ir a verles y no nos dejaron, así que decidimos ir al baño, y en vez de esto, fuimos a buscarles a sus clases como última despedida. 



A nosotros todavía nos quedaba un día entero en Alemania, nos íbamos a Frankfurt de excursión, y de allí saldría nuestro avión por la tarde. 
Nos lo pasamos muy bien, también, pero al pensar en los chicos, nos entraba la pena. 
Recorrimos todo  Frankfurt, y tuvimos un rato para comprar y comer. Más tarde nos iríamos rumbo al  aeropuerto para embarcar.

Acabada la visita por Frankfurt, volvimos al hotel, donde habíamos dejado las maletas, las cogimos y nos dirigimos al aeropuerto, ya que teníamos que estar dos horas antes del vuelo previsto. 

Al llegar, embarcamos, y a muchos nos tuvieron que cachear, fue una experiencia nueva, la verdad. 
El avión tuvo un retraso, ya que no se qué movidas, le fallaron, y no podía despegar. En ese momento, todos estábamos eufóricos, por si podría pasar algo en el vuelo. 

Dos horas después de lo previsto, nos dieron paso al avión. 
Eran nuestros últimos minutos en Alemania. La verdad, que nos lo pasamos en  grande, en el  aeropuerto. Que si jugamos con los profes, comimos, hicimos fotos... 
 

El viaje de vuelta se nos dio muy bien, ya que íbamos en un avión, con mucha calidad. Teníamos una tele, o pantalla para ver películas, o escuchar músicas, para cada uno. 
Además nos dieron cosas para comer. Y volví sentada con mis amigas. :) 
Llegamos bastante tarde, y a pesar de ello, al día siguiente nos hicieron ir al colegio. 

Ya solo nos quedaba coger las maletas, y que nuestros padres nos dieran la bienvenida, de vuelta a Madrid.


Fue impresionante. 
Un viaje, una amistad, una ilusión. LO MEJOR. 

Cualquier día es bueno para comenzar.




No hace falta que sea 1 de Enero, para cambiar lo que no te gusta de tí, para renovar, para quitar lo que sobra, para poner nuevas metas, para saber realmente lo que importa; lo que te importa.Para saber que le quieres más de lo que le creías, para...para hacer propósitos nuevos, que sí se cumplan, y no por ser un 1 de Enero, sino simplemente por el echo de superarte. Por demostrar que tú tienes fuerza de voluntad, y que te sobra. Porque el nuevo año, puede empezar un 5 de febrero, perfectamente.