El pasado fin de semana, estuve en Torrevieja, Alicante.
Desde hace mucho tiempo, tengo una casa allí, a la que casi nunca voy, ya que toda mi familia prefiere el norte, y por lo que vamos a Santander de vacaciones.
Como ha sido el cumpleaños de mi madre, y coincide con el de mi tía, decidimos celebrarlos los dos juntos, en nuestra casita de allí, para poder disfrutarla, y pasar un buen fin de semana, todos los primos y tíos juntos.
Como la casa es muy grande, cabíamos todos, así que decidimos ir toda la familia por parte de mi padre, mis padres, con mi hermano y la novia.
Todos en la misma casa, ¡Podéis imaginarlo!
Fue genial. Hacía mucho que no nos juntábamos todos juntos, y nos lo pasamos todos en grande.
El viernes nada más llegar a la casa, que casi no me acordaba de ella, cenamos todos juntos, y a la hora de irnos a dormir, aquello fue un show.
La casa tiene tres plantas, pero eramos muchísimos.
Al final nos decidimos, y cada uno teníamos nuestro sitio adjudicado.
A mi me tocó dormir con mi primo pequeño, Alejandro. Con él me lo paso muy bien.
Dormimos los dos en la misma cama, una cama enorme, en el salón.
A la mañana siguiente me desperté por todas las risas de mis tíos y mis padres, ya que al parecer, mi primo, el perro y yo , estábamos de foto. Al abrir los ojos, me dí cuenta de que mi primo estaba abrazado a mi, y el perro estaba a mi otro lado, con una pata, encima de mi brazo, y los tres dormidos. ¡Que graciosos!
Cuando llegó la hora de vestirse, y ducharse, nos teníamos que turnar, y acabábamos discutiendo, ya que al ser tantos, los últimos nos duchábamos con agua medio fría. En fin, tardábamos como dos horas para arreglarnos todos.
Yo me duchaba de las primeras, para que mientras el resto acababa, yo me iba con mi primo a la piscina, ha hacer fotos, o a dar un paseo con la bici o el skate.
El Sábado nos tocaba ir a pasear por la playa, y a comer por allí, ya que hacía buenísimo.
Estuvimos en el puerto, y dando un buen paseo.
A la hora de comer, nos dejaron elegir a los más peques de la casa, y escogimos un Italiano.
Después de todo lo que comimos, fuimos a la playa a caminar un poco por la arena, y hacia tan bueno, que llevábamos el bañador puesto. Yo me puse a tomar un poco el sol, y pasado un rato, nos metimos hasta las rodillas en el agua.
Más tarde, al atardecer, después de algunas fotos y de disfrutar de la puesta de sol, volvimos a casa, nos cambiamos, y salimos otra vez.
Fuimos a la bolera, mientras las madres estaban de compras, los padres y los niños, nos quedamos echando una partida, la cual, alucinantemente ganamos yo y mi primo, los más peques de la casa.
Cuando acabamos la partida, y llego mi madre, con todas las compras, me dieron mucha envidia, y decidí ir con la novia de mi hermano, Elena, a alguna tienda, a ver algo de ropita nueva.
Me compre un par de cosillas, unos pantalones, unas camisetas, y sudaderas. Aprovechando las últimas rebajas que quedan.
Ya tarde volvimos a casa, para cenar, y descansar.
A la mañana siguiente, nos despertamos temprano, y el desayuno nos estaba esperando. Ricas porras y chocolate caliente, para tomar. mmmmmm:)
Esta vez, no tardamos mucho en prepararnos, ya que teníamos que salir muy deprisa, porque había muchas cosas que hacer aquel día, antes de volver a Madrid. Pero mientras tanto, mi primo y yo hicimos deberes del colegio.
Lo primero que hicimos fue ir a un pueblo muy conocido de allí, que sinceramente ahora no me acuerdo muy bien del nombre, y eso que es conocido eh... jajajajaja.
Allí tomamos un aperitivo en un restaurante, que tenía unas estupendas vistas al mar.
De allí, nos fuimos corriendo a un restaurante, donde habíamos reservado para comer.
Es uno de los restaurantes más famosos de la zona, ya que van muchos celebrities, y es muy especial.
Es un restaurante en forma de barco, que hasta por dentro tiene la maquinaria de los grandes barcos, esta genial, y es super bonito.
Llegamos a comer, y encargamos dos grandes paellas, que como no, no podían faltar en nuestro viaje, ya que es algo mítico.
Primero unos entrantes, y luego llegaron las paellas, mmm que ricas estaban. Sobro un montón de comida, pero ya no podíamos más.
Al acabar de comer, tomamos un café en la zona con chill out. Era todo más guay, parecíamos ricos y famosos. :)
Tras un rato, volvimos a casa, ya que había que recoger toda la casa, hacer las maletas, descansar ( los que iban a conducir), y marchar hacía Madrid.
Mientras los mayores descansaban o recogían, mi primo me acompaño a ver a mis amigos de allí, que hacía muchísimo que no les veía. Les salude, estuvimos un rato y volvimos a casa.
De vuelta a casa, mi primo y yo echamos un partido de baloncesto en el jardín, para bajar toda la comida y hacer un poco de deporte. Al acabar, empate 21a 21, mi primo se fue a recoger lo suyo, y yo para despedirme bien, me fui con el skate, a hacer fotos por la urbanización. Volví a casa, merendamos todos juntos, acabamos de recoger todo muy bien, y llego la hora de irse, eran las siete y media de la tarde.
Metimos todo al coche, las maletas, abrigos, comida, y demás, y nos pusimos rumbo a Madrid.
Vine en el coche con mi primo viendo una película, hasta que los dos caímos completamente dormidos. Estábamos agotados de todo el viaje, en general.
Llevábamos dos horas y media de viaje, y decidimos para, a descansar y tomar algo.
Todos pidieron algo para tomar, menos yo, ya que no entendía como tenían hambre después de las paellas, que nos habíamos metido para el cuerpo, a la hora de comer.
Estuvimos un rato, recordando todo el viaje, hasta que decidimos volver de camino.
Era la hora de despedirse de todos, cada uno se iba por una carretera diferente.
No me quedó mas remedio, que venir con mi hermano y mis padres en el coche, así que para no perder la costumbre fuimos discutiendo, hasta que me dormí.
A las doce y media de la noche estábamos en casa. Había que irse ya a dormir, al día siguiente había clase.
¡BUEN VIAJE!
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