Han pasado ya muchos días desde Halloween, pero fue un día tan especial, que se merece una entrada.
El pasado lunes día 31 de Octubre, por la noche, como todos sabréis, fue Halloween.
Yo no estoy acostumbrada a celebrarlo. Solo se suele celebrar en América.
Pues esta vez, mis amigas y yo, decidimos celebrarlo. Y no, no nos conformábamos con una simple tarde para salir disfrazadas, No. Tenía que ser una tarde muy especial, que nunca olvidaríamos ninguna de nosotras.
Todas teníamos muchos planes para poder hacer ese día. Pero nunca nos poníamos de acuerdo.
No nos salían los planes perfectos.
Al principio nos decantamos por ir a un restaurante, por el centro, y más tarde alquilaríamos un local, por el barrio, para pasar allí la noche.
Muchas no estaban de acuerdo. A parte, el restaurante resultó ser muy caro. Unas niñas de nuestra edad no podíamos permitirnos gastarnos 40 euros en una cena. Obviamente.
Después de muchos otros planes imposibles, se acercaba el día de Halloween y todavía no sabíamos que íbamos a hacer.
Dos días antes de Halloween, decidimos ir al cine, y después podríamos ir a cenar a un restaurante muy normalillo.
Este plan no resultaba muy convincente a muchas.
Muchas no querían ir al cine.
Así que mis amigas más cercanas y yo decidimos ir nosotras al cine, y más tarde quedaríamos con el resto para cenar todas juntas.
Como no, tuvimos problemas entre nosotras. Pero al final, parecía que todas estábamos de acuerdo.
Llegó el día de Halloween, por la tarde.
Leyre, Aroa, Nazaret, Lucía S, Inés y yo, que éramos las que íbamos a ir al cine, quedamos a las 4 y media, para ir a casa de Inés, para empezar a prepararnos, para una gran tarde.
Estábamos todas muy nerviosas.
Todas íbamos con diferentes disfraces, pero a la vez, parecía que íbamos todas iguales vestidas.
Todas llenas de sangre, por todas partes.
Ya muy bien vestidas y pintadas, salimos corriendo de casa de Inés, porque llegábamos tarde a la sesión de cine que necesitábamos entrar.
Teníamos que ver una película de terror, ya que era el día más adecuado para ello.
Llegamos a comprar las entradas, y tuvimos problemas con el dinero, que acabamos arreglándolo poniendo todas más dinero.
Entramos 15 minutos más tarde al cine.
Fuimos a ver ``Paranormal activity 3´´ .
No parecía que hubiese pasado nada interesante.
Todas estábamos muertas de miedo.
Nos tuvimos que sentar de tres en tres. Nadie se quería sentar en las esquinas.
A mí me toco en el medio, menos mal.
Todas estábamos agarradas a las otras. Y susto tras susto, todas chillábamos muchísimo.
La película terminó muy pronto.
Realmente, no había sido de miedo. Pero, en realidad, todas teníamos algo de miedo, por dentro.
No es una película muy buena.
Terminó el cine, y corriendo tuvimos que salir de la sala, porque en 20 minutos habíamos quedado con el resto, en el centro de Madrid.
Cogimos el metro más cercano, y ya dentro, decidimos hacer un poco el loco.
Ya que íbamos de muertas, decidimos tirarnos por el suelo, en el medio del metro.
Todos nos miraban como si estuviésemos locas. Realmente lo estábamos, en ese momento.
Llegamos a Sol, y allí seguimos haciendo el tonto.
Todas gritando, y bailando en el centro de Madrid. Que locura. :)
Todo el mundo nos miraba, Y siempre se querían hacer fotos con nosotras. Parecíamos famosas.
Mucha gente nos paraba.
Poco tiempo después, nos encontramos con el resto, que también iban disfrazadas.
Decidimos quedarnos un poco más en Sol, para poder seguir pasándolo bien, como lo estábamos haciendo.
Nos pasó una cosa muy graciosa. Había un grupo de músicos tocando, y muchísima gente viéndoles como tocaban.
Unas pocas decidimos entrar al circulo y ponernos a bailar al ritmo de su música.
Los músicos se alegraron de vernos. Los espectadores, se reían de nosotras... :) Yo también lo hubiera echo.
Después de muchas risas, decidimos ir a cenar. Ya era hora.
Al principio íbamos a ir a cenar al Vips de Gran Vía.
Una vez en la puerta, no nos apetecía cenar, así que nos decidimos por ir al Mc Donalds, para tomar una cena más ligera y no gastarnos tanto dinero.
Por Gran vía, hicimos muchos amigos.
Recuerdo un momento, que todas empezamos a cantar una canción muy conocida para nosotras, y que todas nos la sabíamos entera. Momentos de locuras extremas.
En el Mc Donalds, nadie tenía hambre, pero necesitábamos cenar, todavía nos esperaba una larga noche por delante.
Ya cenadas, decidimos volver a Sol , a seguir haciendo locuras.
Nos quedamos las seis que fuimos al cine, ya que éramos las que más tarde nos quedaríamos a dormir a casa de Leyre.
Las demás tenían que estar más pronto en casa, así que llego su hora de irse.
Bajando a Sol, nos encontramos con dos chicos que iban disfrazados de Saw y de Jocker.
Yo quería hacerme una foto con ellos, pero me daban muchísimo miedo.
Me hice una foto con Jocker, casi me da un infarto. Y encima me sopló en el oído.
En ese momento salí corriendo. No podía más. Parecía una niña pequeña.
Ya nos despedimos de ellos y seguimos bajando a Sol.
De repente, alguien miró hacia atrás, y les volvió a ver.
Nos estaban siguiendo. Nos querían dar un susto. Salimos todas corriendo y gritando. Éramos un show.
Ya en Sol, nos pasó algo muy parecido.
Un chico disfrazado y con patines, nos estaba todo el rato siguiendo.
Este si que nos daba miedo. Y no por el disfraz, sino porque no sabíamos lo que realmente quería... jajajajajaja.
A las once y media, decidimos volvernos al barrio, ya que a las doce teníamos que estar en casa de Leyre.
En el metro de vuelta, estábamos todas muertas de cansancio, y nunca mejor dicho.
Se nos hizo un poco eterno el viaje, ya que todas queríamos quedarnos más en el centro.
Todavía quedaba mucho que disfrutar.
Llegamos a casa de Leyre, y estaba todo listo para dormir.
Teníamos todos los colchones preparados en el salón para dormir ahí.
Con mucho silencio, todas teníamos que quitarnos la pintura de la cara y de las manos.
No podíamos hacer ruido, ya que los padres de Leyre estaban durmiendo.
Ya todas con el pijama puesto, empezamos a jugar a un juego de la wii, hasta que nos cansamos y decidimos a comer algo, ya que habíamos cenado muy poco, y habían pasado muchas horas.
En la cocina, la madre de Leyre, nos había dejado preparado una rica segunda cena.
Vasos de leche calentitos, con bollos y galletas. Mmmm, riquísimo.
Del hambre que teníamos, Leyre que tenía un jamón en la cocina, se dispuso a cortar unos cuantos trozas para cada una. Pobre jamón, como quedó...
Terminadas y recogidas, fuimos al salón.
Estuvimos hablando un buen rato. Sin darnos cuenta, eran las dos y pico de la mañana. Todas decían que al día siguiente nos despertaríamos pronto, ya que no era nuestra casa, y siempre que duermes en otra casa, te levantas antes.
Inés y Nazaret decidieron irse a dormir, no podían más.
El resto no teníamos nada de sueño, así que nos quedamos hablando.
Lucía, nos dejo poco tiempo después.
Así que las tres que quedábamos, Aroa, Leyre y yo, continuamos hablando, jugando a las cartas, y haciendo fotos con las que estaban dormidas. :) Que risas.
Cada poco tiempo, alguna se despertaba porque nosotras seguíamos hablando, pero como se enteraban de poco, se volvían a dormir.
A las cinco y media, las tres que quedábamos, nos dio por irnos a la cama. Ya eran horas.
Yo me fui a dormir a un colchón que estaba al lado de una mesa y una lámpara que se estaba fundiendo...
Cuando apagaron la luz, me acordé de la película. Pero no solo eso.
Leyre que sabía que yo estaba ahí, nombró a Tobby, un personaje imaginario de la película que habíamos visto. Es el personaje principal, y por lo tanto, el que más miedo da.
Yo que estaba muerta de miedo, en ese momento, me fui corriendo a la cama, en la que dormían Leyre, Nazaret y Aroa.
Yo ya no me podía dormir, así que Leyre se vino conmigo, a dormir a esa cama.
Después de todo, Nazaret se volvió a despertar, y tampoco se podía dormir.
Aroa y Nazaret gritando, porque la una se cogía de la otra, por el miedo.
Tuvimos que volver a encender las luces, para asegurarnos de que realmente no había nada.
Yo decidí irme a dormir al sofá. No me gustaba esa cama.
Nazaret se paso a otro sofá, y por tanto Leyre volvió a su cama anterior.
Luego Nazaret que estaba incómoda en el sofá, se volvió a pasar a la cama, en la que decía que ya no la daba miedo porque estaba yo en el sofá de atrás. Y como las tres juntas en ese colchón estaban incómodas, Leyre se tubo que ir al colchón que nadie quería. El supuesto colchón de Tobby.
Eso la pasa por nombrar a la persona que no tenía que haber nombrado a altas horas de la noche, con todas las luces apagadas.
Al final, nos dieron las seis y algo de la mañana y seguíamos sin dormir.
Ya todas nos quedamos dormidas, menos mal.
A la mañana siguiente, yo me desperté la primera, miré el reloj y vi que eran las once y media de la mañana.
Las desperté a todas diciéndolas la hora que era, y que si realmente nos íbamos a levantar pronto...
Además todas queríamos irnos pronto a casa para estudiar. Al día siguiente teníamos examen de biología.
Ya nos levantamos y fuimos a desayunar.
Ricas tostadas para todas, con galletas bollos, y vasos de leche.
Estuvimos todo el desayuno hablando sobre la tarde del día anterior y la noche.
Acabamos y volvimos al salón, a seguir tiradas un poco en las camas haciendo fotos, porque nos daba mucha pereza tener que recoger e irnos.
Era tarde, así que decidimos irnos ya. Empezamos a recoger y a vestirnos, y cuando estuvimos listas, tocó la hora de irse cada una a su casa.
Llegué a casa y yo estaba agotada.
No había dormido nada por la noche, y encima habíamos echo muchísimas cosas, ese día.
Le conté a mi madre todo lo que habíamos echo. Le pareció genial, nuestros planes.
En definitiva, los planes nos habían salido genial.
Todas estábamos contentísimas de esa gran noche de Halloween.
Esperamos que se vuelva a repetir muy pronto.











Joooooope, es que buah jajajja
ResponderEliminarMe ha encantado eso de "El supuesto colchón de Tobby." ajajjajajajajajajjajaja