sábado, 26 de noviembre de 2011

Sábado 19 de Octubre.

Bueno haber, en esta entrada os voy a contar un poco del pasado sábado 19 de Octubre.
Ese día, fue un día normal, como otro cualquiera.
Fue un sábado más del año, pero tuvo su puntillo de gracia.
Me levanté, por la mañana, y decidí, que ese día, me quedaría estudiando en casa, ya que venía una semana llena de exámenes.
Estas dos semanas, están repletas de exámenes globales. Yo creo, que para todos los estudiantes, son las dos peores semanas del año.
Todos estamos agobiados. Tenemos muchísimo que estudiar, muchos trabajos que entregar...
Los profesores, nos ponen más y más exámenes. Uno tras otro.
Los alumnos, llegamos a pensar que ellos nos quieren matar, pero la vida del estudiante es así. Toca estudiar mucho.
Bueno, os sigo comentando sobre el  sábado.
Tras haber estado estudiando toda la mañana, y no poder más, por la tarde, se me ocurrió la gran idea de ir a dar una vuelta.
Ese día no me apetecía salir con mis amigas, no, me apetecía irme con mis padres, ya que hacia mucho que  no pasaba una tarde con ellos.
Se me ocurrió proponerles la idea del ir los tres juntos al centro, a dar una vueltecilla por ahí, y así fue.
Mis padres, contentos de que fuese a pasar una tarde completa con ellos, me dejaron  elegir a mi los planes.
Llego la hora de irse. Cogimos el metro, línea 2, y dirección a la puerta del sol.
Ya allí, les pregunte si podíamos entrar a ver algunas tiendas, ya que yo ``necesitaba´´ algún abrigo nuevo para este invierno. Y como no, me dijeron que sí.
Entramos a tantas tiendas... Estuvimos en Zara (mi tienda favorita), en  Stradivarius, en el corte inglés(ese gran  comercio que nunca acaba), entre otras muchas.
También recuerdo que entramos en el fnac de callao, ya que me apetecía comprarme un disco, que hacia mucho que no lo hacia. Estuve un buen  tiempo mirando a ver cual  era el más apropiado para escoger ese día. Al final  me decante por el nuevo disco de Russian Red, que por cierto, me encanta.
Pase por el  Pull and bear de Gran Vía.
Me compré varias cosas, pero lo mejor de todo fue mi ABRIGO nuevo. Por fin lo encontré.
Llevaba buscando un abrigo así durante mucho tiempo, y por milagro, estaba en esa tienda.
Es el abrigo perfecto. Tiene un color verde militar, largo, y lleva una capucha de pelo. Es precioso.
Convencí a mi padre para que me lo comprara, ya que sabía que iba a acceder.
Salí de esa tienda super contenta, por mi parte, la tarde ya había acabado.
En vez de irnos a casa,  a mis padres, les apetecía seguir andando por allí.
Al llegar a Sol, de nuevo, me preguntaron si  me apetecía ir a tomar algo.
Cuando  te preguntan cosas así, obviamente, no se las puede decir que no, así que accedí.
Me llevaron  a ``Las Bravas´´, un restaurante muy típico de Madrid, en el  que hacen las mejores patata bravas del  mundo, junto con la oreja. Mmmmmm esstá todo riquísimo.
Bueno pues al entrar a este restaurante, incríblemente, a mi derecha, estaba sentada Lucía Silva, mi gran amiga del colegio. Con la que hago grandes gilipolleces,  y con la que me lo paso en grande, ya que todo lo que hace es para echarse una risas con ella.
Las dos al vernos, nos quedamos muy sorprendidas, ya que quien nos diría a nosotras, que nos íbamos a encontrar en un restaurante del centro de Madrid, un sábado, cada una con nuestros padres. Coincidencias de la vida.
Después de estar un  rato hablando con Lucía, ya me fui  a cenar. Mis patatas bravas me estaban esperando para ser engullidas, del hambre que tenía.
Acabe de tomar las patatinas y la orejilla, y salimos de allí, ya que estaba llenísimo de gente.
A la salida, en un restaurante de enfrente, llamado `` La Negra Tomasa´´, estaba un gran amigo de mi padre, ya que es el dueño de ese local.
Mi padre decidió entrar a saludarle, y yo entre con él, ya que no le conocía y me hacía ilusión que me le presentara.
Enseguida nos vio y nos saludo. Y muy amablemente nos dijo que nos pusiéramos en la barra, que nos iba a invitar a tomar algo.
Ya era tarde, y por eso mi madre, al pirncipio, dijo que no. Pero al final acabo accediendo, ya que en el fondo le apetecía mucho.
Nos invito a un par de mojitos, vamos a mis padres, ya que yo soy menor de edad.
El restaurante es precioso. Esta todo muy bien  decorado, como si fuera Cuba, o algo similar.
Además tienen a un par de videntes, procedentes de Cuba, en la entrada del restaurante, que leen la mano, a las personan que lo quieran. Es típico de ese país,  por lo que me han contado.
Curiosamente,  al lado de nosotros había dos parejas , y el marido de una de ellas, empezó a hablar con mi padre, de repente.
Resultó ser muy majo, y se llamaba igual que mi padre. Hicieron muy buenas migas.
Poco tiempo después, nos presento al  resto de sus compañeros.
No eran españoles,  una de las chicas procedía de Kazajistán, y la otra pareja eran Italianos.
Los Italianos no sabían hablar mucho español, ya que era su primera vez en España, así que empecé a hablar con ellos en Ingles, era mi oportunidad para practicarlo delante de mis padres.
Los cuatro eran  muy majos. Estuvimos toda la noche hablando con  ellos. Pasamos un buen rato.
El chico Italiano, salió del  restaurante, y cuando volvió, nos regalo, una rosa a las cuatro mujeres :) Fue un detallazo.
Ya era muy tarde, y yo ya estaba cansada, así que decidimos irnos, para volver a casa.
Nos despedimos de estos nuevos amigos, y quedamos en que nos volveríamos a ver.
Que curiosidad, ya se hacen amigos en todas partes. :)
Volvimos a coger el metro,  y de vuelta a casa.
Llegué a casa muerta de sueño. Pero muy contenta. Esa tarde me lo había pasado genial, y además había conseguido el  abrigo de mis sueños.
Mereció mucho la pena salir. Ya estudiría el  día siguiente.
Una gran  tarde en familia .Espero que pronto se vuelva a repetir una parecida, ahora que llegan las navidades.

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