sábado, 12 de noviembre de 2011

Queremos verano 2011.

Han pasado ya muchos meses, desde que yo quería hacer esta entrada, pero es imprescindible en mi blog.
Contaros un poco del pasado verano.
Grande, como ninguno.
Pues como muchos sabréis,  yo tengo una cosa en Hinojedo, Santander.
La tengo  desde hace unos cinco años, pero en realidad llevo veraneando  desde pequeña en Cantabria, ya que mi familia procede de allí, por parte de mi madre.  A parte de que a todos nos encanta.
Es un lugar precioso, lleno de verde, con verdaderas playas, lugares en los que te olvidas de todo.
Antes tenía una casita en las que pasábamos los veranos la familia entera, con mis tíos, mis primos, etc, un poco como verano azul.
Hasta que mis padres decidieron comprar otra casa, para nosotros solos.
Esta situada a unos diez minutos de Santillana del Mar, un pueblo precioso de Cantabria, también muy conocido por las cuevas de Altamira, que se encuentran allí.
Y a solo cinco minutos de la playa, es increíble.
A mi hermano  le encanta hacer surf, y lo lleva haciendo desde que era muy pequeño. Yo voy un poco por su camino porque también me gusta hacer surf, y alguna vez lo he practicado, pero no con tanto nivel como lo hace mi hermano.
Esta es una de las razones, por la que nos encanta la playa.
Pues bueno, Hinojedo, es una urbanización de muchísimos chalets, por lo que somos muchísimos vecinos.
Allí mi hermano y yo tenemos una pandilla de amigos enorme.
Éramos unos 22 niños, de muchísimas edades diferentes, y salíamos todos juntos.
Quedábamos todas las tardes y todas las noches, para salir por allí o irnos a algún sitio, que nos apeteciese.
El sitio más común en el que solíamos reunirnos en la urbanización, era la pista de baloncesto.
Ya todos nos hacemos mayores, y por eso ahora somos muchos menos.
Muchos se han echado novios/as, y otros, por los estudios ya no pueden salir tanto.
Las que más solemos salir ahora somos Nerea, Leire, Yaiza, cuando viene, Marta y yo, ya que todas tenemos una edad muy parecida.
La mejor Marta Calleja. :)
Con  ella comparto de todo, desde mis secretos, hasta los mejores momentos del verano.
Es mi vecina de la urbanización, compartimos verja. ;) Me asomo al jardín y veo su habitación.
Anda que no nos hemos tirado horas hablando ella y yo por el jardín.
De los demás contaros que son grandes amigos. Que deciros de ellos, si simplemente con mencionar que he pasado  probablemente mis mejores veranos con ellos, basta.

Pues ahora, empezaré hablando del verano del 2011.
Este año, mi madre y yo decidimos ir a pasar el verano a Hinojedo, como es normal, pero  esta vez desde el primer día.
Nos fuimos el día uno de Julio, y ya que mi padre tenía que trabajar, y mi hermano tenía Universidad, nos quedamos nosotras dos solas allí.
El verano empezó bien.
Yo salía todos los días con Marta Calleja, y no, no me aburría.
Hacíamos fotucas, nos pasábamos el día en nuestra piscina, y demás. Así, hasta que llegó el mes de Agosto.
Ya con mi padre y mi hermano en casa, íbamos todas las mañanas a la playa, claramente, los días que hacía bueno.














En la playa, obviamente, había chicos, a los que conocíamos de poco. Empezamos muchos días a salir con ellos, hasta que hubo muchísima confianza.
Sin darnos cuenta, teníamos otro gran grupo de amigos. Pero solo Marta y yo.
Y decidimos presentárselos, a Nerea y a Yaiza, para salir todos juntos.
Ellos no eran de nuestra urbanización, así que siempre venían a nuestra piscina o íbamos nosotras a Torrelavega,  que es como una ciudad más de Santander.
Nos lo pasábamos... Puf!. Genial.
Llegaron las fiestas de Torrelavega. No son como las míticas fiestas, no. Estas son perfectas. las mejores de todas.
El 17 de Agosto, fue mi cumpleaños, y lo celebramos todos juntos a lo grande.
Pocos días después, vino la alemana de intercambio del colegio a mi casa de allí.
Vino una semana, en la que conoció a todos mis amigos, y visitamos muchos lugares de Cantabria.
Pasamos muy buenos siete días las dos juntas. Somos muy  parecidas de personalidad, por lo que nos llevamos genial.



Estuve también con Nikki, una amiga, hija de amigos de mis padres. 
Me la presentaron  ese día, y nos caímos genial. Tiene  mi misma edad. 
Hicimos muchas cosas juntas, y también le presente a mis amigos. 
Un día fuimos a montar a caballo. Teníamos muchísimas ganas. 
Hicimos tantas cosas, que nos lo pasamos genial todos los días. 

Uno de los últimos días de verano allí, siempre hacemos una fiesta de despedida en la urbanización, es tradición de todos los años. 
Como el año pasado, y el  anterior, y el anterior del anterior, este año tocaba volver a hacerla. 
La preparamos los mayores, pero solo niños.
Nos levantamos muy muy temprano para preparar todos los juegos de los niños pequeños, decorar la urbanización y prepararnos nosotros como animadores. :) 
 Después de haber acabado todos los juegos, por la tarde. Todos juntos, tanto niños mayores, como pequeños, nos tiramos a la piscina, para despedirnos del verano. 

Y por la noche, todos los vecinos juntos, hacemos una cena, en la que cada uno trae un plato de su casa.
Nos echamos muchas risas. Muchos de los padres, a altas horas de la noche no saben ni donde están. ¿Pero que ejemplo es ese para los hijos?  :) 

Una gran fiesta. Como todas las anteriores, claro que sí. 

El resto de los días, los pase con Marta Calleja. Haciendo fotos, como en Julio. 


Un verano alucinante.

Ahora echo de menos todo aquello.
Mirar por la ventana y tener a mi vecina al lado, poder ir a la playa todas las mañanas, tantas fotos con Marta. Poder hacer tantas cosas, que aquí no se pueden hacer... 

Esperando ya impaciente a que llegue el verano que viene. Más y mejor. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario